La Comisión Presidencial para la Recuperación de la Universidad Central de Venezuela celebró este 24 de septiembre un recorrido denominado «Una Vuelta por la UCV», en la que miembros de la comunidad universitaria, periodistas y creadores de contenido pudieron conocer en detalle los trabajos ejecutados hasta ahora, que abarcan un 90% del plan.
La actividad, que tuvo como punto de partida la Plaza del Rectorado, fue dirigida por el encargado de la Comisión, ingeniero Francisco Garcés, quien detalló que todas las intervenciones cumplieron con los protocolos establecidos por la Unesco, organización que declaró esta Ciudad Universitaria como Patrimonio Cultural de la Humanidad: “Hoy se honra el diseño y acabado original planteado por el genio de la arquitectura venezolana, Carlos Raúl Villanueva”.
“Reconocemos el trabajo y aportes de cada una de las escuelas involucradas, también contamos con el concurso y apoyo de las autoridades. Asimismo, agradecemos el esfuerzo de cada obrero, de cada trabajador, para realizar el proyecto y continuar el mantenimiento de esta obra tan especial”, expresó Garcés antes de avanzar a la siguiente parada: el famoso Pastor de Nubes, donde el profesor de Idiomas, Franklin Perozo, brindó información sobre las obras de arte presentes en Plaza Cubierta.
Posteriormente se ingresó a la emblemática Aula Magna, una de las salas con mejor acústica del mundo gracias a los «Platillos Voladores» o «Nubes de Calder», elementos artísticos diseñados por Alexander Calder que funcionan como paneles acústicos para distribuir y absorber el sonido de manera excepcional. Allí, Neyfrank Ortuño, jefe de Producción y Programación del espacio, detalló que el proceso de recuperación duró un año y contó con personal de alto nivel, lo cual permitió liberar el recinto de un hongo que lo mantuvo cerrado durante años: “Esta sala fue inaugurada con la décima Conferencia Internacional Iberoamericana, presidida por Marcos Pérez Jiménez, y marcó un hito en el continente. Puede albergar a más de 3 mil personas y está de nuevo abierta a la comunidad”.
Fachadas, edificios, pasillos y salones
El recorrido también permitió que los presentes visualizaran la rehabilitación de las fachadas de algunas de las 89 edificaciones del campus, más las áreas del Hospital Clínico Universitario, que también fueron intervenidas para rescatar su apariencia y colores originales: “También se logró recuperar gran parte de los servicios médicos”, agregó Garcés.
Por su parte, Dulce Medina, arquitecta e integrante de la Comisión, aseguró que se realizó “una minuciosa investigación” para devolverle a cada espacio sus características originales, incluyendo materiales, lámparas, mobiliarios, colorimetría y paisajismo: “Fue un proceso de alta complejidad, se tuvieron que recrear y fabricar piezas adaptándolas a los materiales existentes, para que fuesen lo más parecidas posible a las originales de los años 50”. Esto, a su vez, permitió activar algunas fábricas, maestros artesanos y el área de carpintería de la propia universidad.
Asimismo, la arquitecta refirió que durante la rehabilitación se descubrieron muchas construcciones inadecuadas realizadas a partir de los años 70, un asunto sobre el que la Comisión tomó cartas.
Arte y paisajismo
Los asistentes también conocieron los pormenores de la rehabilitación del mural de Francisco Narváez ubicado en el Instituto de Medicina Experimental, así como los trabajos realizados en el vitral del artista Fernand Leger en la Biblioteca Central.

Desde el balcón de este edificio se pudo observar la recuperación de las áreas verdes, especialmente las que componen “Tierra de Nadie”. Más adelante, desde los jardines de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces), el profesor de Antropología Oleno León detalló que hoy la comunidad puede caminar e interactuar con la infraestructura y el paisajismo pensados y creados para tal fin.
“El patrimonio es humano, no solamente por la infraestructura, sino que eso tiene sentido, repercute, genera identidad, de pertenencia, porque nosotros los seres humanos le otorgamos significación, tiene simbolismo y semántica”, acotó.
El emblemático comedor
Para completar la experiencia, los visitantes contaron con un momento inolvidable: la visita al icónico comedor de la UCV, donde disfrutaron de un rico asado negro.
La directora del comedor, la nutricionista Norka Rojas, informó que el espacio, que cuenta con 5.800 metros cuadrados y un lavavajillas que lava 1.200 bandejas en una hora, atenderá a partir del 29 de septiembre a casi 1.300 estudiantes diariamente, para convertirse nuevamente en el comedor más grande del país y ofrecer un menú de platos típicos.
De igual forma, informó que el próximo 2 de octubre, el renovado y emblemático comedor recibirá a 18 panaderías que se medirán en el concurso «El Cachito de Caracas».
Una casona con historia
El recorrido culminó en los predios de la antigua Hacienda Ibarra, una construcción que data del año 1745 y que pertenecía al primo y edecán del Libertador Simón Bolívar, Diego Ibarra.
Una de las encargadas de su restauración, Fabiola Velazco, detalló que desde este espacio el doctor José María Vargas y Simón Bolívar redactaron los estatutos republicanos, que se proclamaron en 1827 para dar inicio a una universidad democrática, plural e igualitaria.
Además, en este espacio se resguarda la colección completa de los planos originales del complejo universitario: “Se elaboraron réplicas de los elementos decorativos originales, se recuperaron los pisos y paredes, se conserva el portón original exhibido en el patio principal y en la habitación denominada ‘el cuarto de Bolívar’ se encuentra el escritorio del Libertador y un espejo de la época”.
El lugar, que puede ser visitado de lunes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm, también cuenta con un café abierto al público.
¡Te esperamos!
Al finalizar la vuelta, el encargado de la Comisión, Francisco Garcés, exhortó a los presentes a divulgar el valor patrimonial de la UCV: “Es importante que se conozca y visibilice el trabajo maravilloso de este lugar tan especial, no solo para Caracas, sino para el país. Lo que se hizo acá es excepcional, con profesionales del más alto nivel”, indicó.
En total, la Comisión ha recuperado 48 edificios de docencia y estudio, 6 edificios de servicios públicos asistenciales, 5 sedes administrativas, 5 servicios universitarios, 5 servicios de equipamiento, 4 edificios culturales, 1 edificio deportivo, 686 salones, 234 laboratorios, 6 obras de arte, 615 oficinas, 495 salas de baño, 142 consultorios, 14 canchas, 13 auditorios, 13 anfiteatros, 9 gimnasios y 5 quirófanos, así como una gran extensión de áreas verdes.
