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Historia

La UCV frente al bipartidismo

La prensa adelantó el encendido de las rotativas y ese mismo 23 de enero de 1958, circulan ediciones extraordinarias con enormes titulares: “Liquidada la tiranía”; “Cayó Pérez Jiménez”, “El dictador huyó al extranjero”.

 

El fin de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, que se extendió durante más de una década, abre un enorme abanico de posibilidades en todos los aspectos de la vida nacional.

 

La Universidad Central de Venezuela (UCV), jugó un papel fundamental en el desencadenamiento de los acontecimientos que llevaron al término del régimen dictatorial.

 

Tras la noticia de la huída del dictador la universidad bulle, lo mismo que el país. En el ambiente universitario, evoca Carlos Torres, profesor activo de la escuela de Economía de la UCV; “la euforia era generalizada. No podemos olvidar que la primera manifestación pública de protesta contra el régimen la protagonizaron los estudiantes universitarios de la UCV. De hecho, la caída de la dictadura estuvo precedida de una masiva protesta estudiantil nacional indefinida”.

La juventud estudiantil percibe la oportunidad de transformar todas las estructuras de la nación. Así lo relata el profesor Torres: “Lo más importante fue la reacción emocional que sentimos los jóvenes, era la de un prisionero retenido en aislamiento en un calabozo por un largo periodo de tiempo. La caída de la dictadura fue la apertura de las rejas de la prisión en la que nos encontrábamos. Existía fuera de nuestro calabozo una realidad distinta a la que vivíamos en nuestro encierro. Nuestros horizontes intelectuales súbitamente se ampliaban y nuestras expectativas reflejaron estos cambios. El mundo marchaba a un paso diferente al nuestro y nos colocaba a una distancia que deberíamos superar para alcanzar el progreso que se nos ofrecía como norte y colmar así las nuevas expectativas que comenzaban a forjarse (…) Sentíamos ingenuamente que no había obstáculos que no pudiéramos vencer ni barreras que no pudiéramos derribar y a la prosecución y alcance de esos ideales nos disponíamos a encauzar nuestros esfuerzos”.

 

Una efervescencia que comenzó a llamarse “el espíritu unitario del 23 de enero”.

Inicia el bipartidismo

Los partidos políticos han reiniciado sus actividades con la libertad que les impedía la dictadura y rápidamente desembocan en un acuerdo de alternabilidad en el poder que se conoce con el nombre de “Pacto de Punto Fijo”.

 

Suscrito el 31 de octubre de 1958, es un acuerdo entre los partidos políticos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) y Unión Republicana Democrática (URD). Se firma un par de meses antes de las elecciones que se realizarán en diciembre de ese año.

 

El pacto deja fuera de los acuerdos al Partido Comunista de Venezuela (PCV), que había sido la principal organización en la lucha contra la dictadura de Pérez Jiménez. Este evento, es lo que rompe con el mencionado espíritu de unidad.

 

No obstante, lo que se conoce como bipartidismo, inicia con el triunfo del candidato de AD en las elecciones presidenciales de 1958, Rómulo Betancourt. Para cuando Rafael Caldera (Copei) obtiene la presidencia en las elecciones de 1968, ya ambos partidos de la misma manera, controlan la mayoría parlamentaria.

Camino a la renovación

“Electo en 1958, Rómulo Betancourt como presidente de la República, una vez que asume la presidencia declara una línea política claramente anticomunista” (1). La universidad resiente de forma directa está política gubernamental ya que “en los predios de la UCV”, precisa la economista y profesora Judith Valencia, “la izquierda gobernó en los organismos estudiantiles y en los de obreros/empleados, desde 1958 y hasta la ocupación militar de octubre de 1970”.

 

Ya entrada la década de los 60, la UCV es “un lugar de confrontación y de acumulación de fuerzas de la izquierda revolucionaria”, apunta la profesora Valencia. Por esa razón “los allanamientos se hacen cotidianos después de la ilegalización del PCV y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)”, así como “el encarcelamiento de sus Diputados, perdiendo la inmunidades políticas que resguardaban, en cierta medida, a los militantes, estudiantes y profesores ucevistas”.

 

Los gobiernos de los presidentes Rómulo Betancourt y Raúl Leoni, “frente a las luchas emprendidas por el PCV, el MIR y otros sectores de izquierda liberan una tenaz lucha anti-insurreccional y antiguerrillera, utilizando toda forma de métodos violentos de represión, persecución, inteligencia, y allanamientos de universidades y casas familiares que provocan en los militantes de izquierda y miembros de la guerrilla, numerosas muertes, desaparecidos, torturados y asesinatos, entre los cuales se encontraban principalmente estudiantes, campesinos y trabajadores” (2).

 

La UCV será allanada reiteradamente por los gobiernos de la recién estrenada democracia representativa. Una cadena de eventos que tendrán un punto culminante con la reforma a la ley de universidades del año 70 y la ocupación militar del recinto universitario.

 

 

1. MORENO PÉREZ A. 2019. Sesenta años del Decreto Ley de Universidades (1958). Autonomía universitaria plena: origen, desarrollo, transformación y transfiguración (1958-2018). Educere, vol. 23, núm. 75, pp. 337-366

 

2. Íbidem.

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