Pedro Rojas
El Universal
La recuperación de la Universidad Central de Venezuela (UCV) ha alcanzado un 90% de ejecución en los trabajos de rehabilitación, restauración, mantenimiento y preservación. Estas labores, iniciadas hace cuatro años, se llevan a cabo en coordinación con las autoridades universitarias, buscando garantizar el buen funcionamiento de los servicios y la disposición de las instalaciones.
Un aspecto crucial en esta titánica tarea ha sido la preservación del diseño original y la paleta de colores planteada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, figura central en la concepción de esta Ciudad Universitaria, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
En este proceso, la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV ha puesto especial énfasis en la meticulosa reproducción de los tonos originales, aspecto que fue abordado durante un recorrido denominado “Una Vuelta por la UCV”, con miembros de la comunidad universitaria, periodistas y creadores de contenido, quienes pudieron conocer los detalles de estos trabajos. La arquitecta Dulce Medina, integrante de la comisión, ofreció valiosos datos sobre cómo se ha logrado esta homologación cromática.
La ruta, que partió de la Plaza del Rectorado y fue dirigida por Francisco Garcés, figura central de la comisión, incluyó visitas a puntos emblemáticos como el Pastor de Nubes, la Plaza Cubierta, el Aula Magna, la Biblioteca Central, fachadas, pasillos, escuelas, salones rehabilitados, áreas del Hospital Clínico Universitario y el Instituto de Medicina Experimental.
La fidelidad al diseño original de Villanueva fue un eje central en las explicaciones de Garcés, quien destacó el alto nivel profesional de los involucrados.
Paleta original
La arquitecta Dulce Medina ahondó en la complejidad de igualar los colores originales con las pinturas actuales.
-¿Cómo lograron identificar la paleta de colores original de la UCV?
-Se logró mediante trabajos en campo y la verificación de planos antiguos. Se encontró una carta de colores de la época a través de la investigación de uno de nuestros asesores, lo que nos proporcionó los códigos de color del momento. Esta información fue fundamental para trabajar con las fábricas de pintura, que lograron homologar los colores.
Medina enfatizó que, “aunque las pinturas modernas son más resistentes, lo cual era una ventaja, debían montarse sobre la paleta cromática original. Se realizaron pruebas constantes para asegurar que el tono obtenido fuera lo más cercano posible a la realidad, considerando la escasez de registros fotográficos a color de la época inicial de la construcción de la universidad”.
El trabajo de investigación de la comisión fue un pilar en todo el proceso de obra. “Las fábricas cuentan con las capacidades técnicas para tomar un código de color y reproducirlo, realizando las pruebas necesarias hasta alcanzar el tono correcto. Este meticuloso proceso garantiza que la estética original de la UCV se mantenga intacta, honrando la visión de Villanueva”, destaca Medina.
Tecnologías del color
Dulce Medina también abordó la incorporación de nuevas tecnologías en las pinturas y señaló que sobre las pinturas epóxicas hay aspectos que deben atenderse con especial meticulosidad.
-¿Qué ventajas ofrecen las nuevas pinturas y cómo se integran con los acabados originales?
-Las nuevas pinturas, como las epóxicas, ofrecen mayor resistencia y un mejor mantenimiento. Sin embargo, la universidad no utiliza acabados brillantes, por lo que se emplean pinturas de alta calidad que respetan esta característica. Las pinturas epóxicas se usan, por lo general, en espacios específicos que requieren mayor resistencia a la humedad o lavados frecuentes, mientras que para fachadas se utilizan pinturas especiales para exteriores.
Este enfoque selectivo en la aplicación de pinturas modernas buscó un equilibrio entre la preservación histórica y la optimización del mantenimiento. La decisión de no usar acabados brillantes en la pintura de la UCV es un testimonio del respeto por el diseño original, donde la sobriedad y la calidez de los colores son elementos fundamentales.
Iluminación cuidada
Otro aspecto técnico relevante discutido por la arquitecta fue el de la iluminación. Si bien los bombillos han evolucionado, la complejidad residió en lograr las tonalidades y la calidez adecuadas, lo cual también incide en el color.
-¿Cómo abordaron el desafío de la iluminación para mantener la visión de Villanueva?
-El desafío fue lograr las tonalidades y la calidez adecuadas con la tecnología de bombillos actual. Villanueva diseñó diferentes tipos de iluminación según el uso del espacio, por lo que trabajamos con los importadores para encontrar la tecnología LED que replicara esas variaciones de calidez e intensidad, asegurando que la atmósfera lumínica original se mantuviera.
Villanueva diseñó diferentes tipos de iluminación según el uso de cada espacio: “una luz blanca para ciertos ambientes, una más cálida y suave para salones, y otras distintas para zonas de circulación o descanso”, explica Medina. Este diseño meticuloso buscaba crear experiencias lumínicas específicas para cada área de la universidad.
A esto se ha sumado la restauración de las lámparas que albergan estos nuevos bombillos, ya que las mismas también responden a una estética especialmente diseñada para cada área o salón de la máxima casa de estudios del país.
Clima, ventilación y aspectos a balancear
En cuanto a las modificaciones, un tema siempre presente es el de los aires acondicionados. La arquitecta Dulce Medina, integrante de la comisión, destacó que, afortunadamente, la tecnología en este ámbito ha avanzado significativamente y se están implementando modelos más compactos, como los sistemas VRF (Flujo de Refrigerante Variable) más avanzados que ajustan la cantidad de refrigerante enviada a cada unidad interior para regular de forma independiente la temperatura de diferentes espacios dentro de un edificio.
Estos sistemas se están probando en laboratorios, como los de bioquímica, donde la climatización es indispensable. Sin embargo, la prioridad en salones de clase y oficinas normales es conservar la ventilación natural, una característica intrínseca del diseño de Villanueva, quien concibió los espacios con ventanas y corredores para permitir la circulación del aire.
Se realizaron pruebas constantes para asegurar que el tono obtenido fuera lo más cercano posible a la realidad, considerando la escasez de registros fotográficos a color de la época”
DULCE MEDINA
Arquitecta
90% de ejecución han alcanzado los trabajos de rehabilitación, restauración, mantenimiento y preservación para la recuperación de la Universidad Central de Venezuela.
