Francisco Garcés: «La UCV está más resplandeciente que nunca»

El encargado de la Comisión Presidencial para la Recuperación de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Francisco Garcés, fue entrevistado por los periodistas Eduardo Rodríguez Giolitti y Saúl Noriega en el programa A Tiempo, transmitido todos los días en horario matutino, a través de Unión Radio Noticias y el canal IVC.

En este espacio, afirmó que hasta el momento se han recuperado 686 salones, 153 laboratorios y 300 salas de baños en más de 70 edificios de los casi 90 que conforman este campus.

Además, se logró la impermeabilización de más de 200 mil metros cuadrados de superficies, lo que equivale a unos 20 campos de fútbol, y 190 mil metros cuadrados de áreas verdes intervenidas, lo cual contribuyó al rescate del paisajismo original de esta casa de estudios.

«Durante estos 70 años, se sembraron muchas especies que no estaban en el paisajismo original, pero gracias al trabajo extraordinario de dos profesores de la UCV, Aguedita Coss y Juan Manuel Díaz, personas muy destacadas que, junto con el equipo que se conformó, trataron y replantaron especies, hasta recuperar el paisajismo en su totalidad, incluyendo bosques internos».

Garcés precisó que, después de la época de Villanueva, esta es la oportunidad en que la UCV está más resplandeciente: «Y esto se debe al talento humano que tiene el país, nuestros profesionales, las reservas de conocimiento que tenemos en la UCV, lo capaces que somos de abordar un problema complejo de forma expedita y con gran competitividad».

La importancia de un patrimonio

A su juicio, el trabajo de la Comisión ha permitido «redescubrir» la importancia de la UCV como Patrimonio de la Humanidad, una declaratoria realizada por la UNESCO en el año 2000.

«Yo tengo más de 30 años en la UCV, como estudiante y profesor, pero solo con este trabajo me di cuenta del nivel que tiene este patrimonio. También gracias al intercambio que hemos tenido con organismos internacionales, donde hemos podido mirar todo con otros ojos. Tal vez nos acostumbramos a la UCV como algo cotidiano pero es una obra de arte, de arquitectura, ingeniería y paisajismo», explicó.

Para Garcés, hoy día la universidad luce brillante, hermosa y transitable. «Se puede recorrer sus pasillos, entretenerse entre sus áreas verdes, apreciar las más de cien obras de arte que tenemos; conocer la cantidad de artistas, ingenieros, arquitectos, que se dieron cita bajo la tutela de Carlos Raúl Villanueva. La UCV es una obra excepcional y nosotros tenemos la oportunidad de disfrutarla, pero también la responsabilidad de conservarla para que nuevas generaciones la puedan disfrutar, así como existe la Capilla Sixtina, la Torre Eiffel, y demás patrimonios, nosotros también tenemos el nuestro y vale la pena sentirnos orgullosos».

El ingeniero enfatizó que ha sido un trabajo arduo pues la Ciudad Universitaria es más grande que el propio Vaticano.

«Cuando se cayó un tramo del pasillo número 5, se evidenció una necesidad. La UCV tiene problemas de presupuesto, como cualquier organización bajo las condiciones económicas que tenemos actualmente, pero también hubo cosas que se dejaron de hacer, otras que tal vez se hicieron muy bien, pero ciertamente era un patrimonio que tenía dificultades, por eso el Gobierno se puso al frente de la erogación de recursos y el seguimiento de los trabajos que, con equipos de grandes profesionales, todos de la UCV, se realizaron».

Compromisos con la UNESCO

En cuanto a estos trabajos, Francisco Garcés resaltó que contaron con la ayuda de expertos internacionales: Antropólogos, ingenieros, arquitectos, historiadores, es decir, un equipo completo que trabajó y que abordó, en un momento, más de cincuenta frentes de obra.

«Yo tengo como 25 años en mi oficina y en mi laboratorio, siempre lo vi pintado de color amarillo, a veces blanco, pero al acceder a los planos originales de Villanueva vimos que su color original era gris. Esas cosas se han venido perdiendo en el tiempo porque el tema patrimonial no había sido asumido necesariamente por todos, pero hoy día casi todos los edificios tienen los colores originales», resaltó.

En este sentido, detalló en qué consisten los compromisos que el Estado venezolano asumió ante la UNESCO: «El que nosotros tengamos un patrimonio implica que hay criterios y compromisos que cumplir. Nadie puede llegar y decir ‘ay que fea esa pared, la voy a pintar de otro color o tumbar’. No, eso tiene una declaratoria. Tú tienes que mantener las condiciones con la cual la universidad fue declarada patrimonio. Por supuesto, hay cosas que cambiaron en el tiempo y tú tienes que adecuarlas a las nuevas tecnologías. Sin embargo, eso se hace bajo parámetros establecidos por la UNESCO y por los criterios patrimoniales. Y esa es una de las cosas que nosotros tenemos que entender».

Al respecto, el Ingeniero Civil agregó que incluso, construcciones que eran temporales, como algunos galpones donde se crearon escuelas, deben ser demolidas, para restituir los jardines originales que están establecidos en los planos del campus.

Asimismo, Garcés enfatizó que su equipo seguirá comprometido con la recuperación de algunos auditorios pendientes, el mantenimiento intensivo, el uso de los espacios, y la continuidad de las investigaciones.

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