Adicionalmente, se realizó los estudios hidráulicos, de aire acondicionado y ventilación mecánica del edificio y el proyecto de reforestación y paisajismo de las áreas verdes y jardinerías.
El edificio Trasbordo de la UCV fue construido en 1977 y diseñado por los arquitectos Henrique Hernández, Cesar Martín, Andrés Simón Herrera y María Teresa Novoa, integrantes de Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC).
Este edificio de carácter experimental era inicialmente temporal, de 20.000 m2, que fue construido para satisfacer la gran necesidad de aulas de la UCV, y proyectado bajo criterios y premisas económicas muy estrictas. Tiene 105 aulas y 40 salas de baño dispuestas para más de 3 mil estudiantes de las Escuelas de Educación, Administración y Contaduría.
Es importante destacar que el Aula Magna de la UCV sufrió un deterioro avanzado durante los últimos años, según relata el arquitecto Barreto: “había que entrar al recinto con equipo especial de protección, debido a los agentes patógenos que encontramos”.
Sin embargo, desde que iniciaron las labores de recuperación del recinto universitario, en el 2022, se realizó la eliminación de 800 metros cúbicos de escombros, entre basura, desechos, cosas dañadas y deterioradas.
Asimismo, se hicieron varios estudios: de estabilidad de las Nubes de Calder, que están en perfecto estado; se determinaron los hongos presentes que perjudicaban la respiración y se trabaja en la operatividad del aire acondicionado, que actualmente se está recuperando uno de los sistemas de cuatrocientos toneladas.
El Aula Magna de la UCV constituye el mejor ejemplo de la integración de las artes a la arquitectura. Tras su inauguración en 1953, fue catalogado en la década de los ochentas como una de las cinco salas con mejor acústica del mundo.
