De la Real y Pontificia de Caracas a la «casa que vence la sombra»: 304 años de historia

La Universidad de Caracas, hoy Universidad Central de Venezuela, nació el 22 de diciembre de 1721, cuando el rey Felipe V aprobó la elevación del Colegio Seminario Santa Rosa de Lima al estatus de Real Universidad de Caracas, luego denominada también “Pontificia” por bula de Inocencio XIII.

Por eso, la primera sede de este recinto estuvo ubicada en la capilla del seminario, donde se impartían clases de Teología, Medicina, Filosofía y Derecho en idioma latín.

Entre 1725 y 1821, la universidad graduó a 2.756 estudiantes, entre ellos personajes ilustres como Francisco de Miranda, Andrés Bello, Juan Germán Roscio y José María Vargas. Además, se convirtió en la universidad que vio nacer a la República.

Precisamente en 1827, el doctor José María Vargas, quien para ese entonces fue escogido como rector, impulsó una serie de reformas que contaron con el apoyo del Libertador, Simón Bolívar, y se conocieron como Los Estatutos Republicanos de la Universidad Central Venezuela″, mediante los cuales:

  • La Universidad dejó de ser pontificia y real para ser secular.
  • Se eliminó el procedimiento de seleccionar a los alumnos por el color de piel.
  • Se crearon nuevas cátedras y laboratorios.
  • Se disminuyó el costo de los títulos universitarios.
  • Se dotó a la Universidad de un inmenso patrimonio económico (tierras y haciendas donadas por Bolívar).
  • Se cambió su jurisdicción de regional a nacional: de Universidad de Caracas a Universidad Central de Venezuela.

Ciudad Universitaria de Caracas

En noviembre de 1856, la casa de estudios se independizó definitivamente del seminario, al mudarse al edificio del antiguo Convento de San Francisco (actual Palacio de las Academias).

Entre 1930 y 1940 surgió la necesidad de superar las barreras del convento debido al crecimiento de la población estudiantil. Por eso, el 2 de octubre de 1943 se decretó la creación de la Ciudad Universitaria de Caracas, bajo el gobierno del presidente Isaías Medina Angarita, quien también constituyó el Instituto de la Ciudad Universitaria, adscrito al Ministerio de Obras Públicas.

La Ciudad Universitaria fue proyectada arquitectónicamente por el maestro Carlos Raúl Villanueva y construida, en gran parte, durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez (entre 1948 y 1958). De hecho, el 2 de marzo de 1954 el dictador inauguró la Plaza Cubierta, el Aula Magna y la Biblioteca Central, con motivo de la celebración de la 10ª Conferencia Iberoamericana en Caracas. No obstante, la nueva sede, ubicada en los terrenos de la Hacienda Ibarra (antigua propiedad del primo de Simón Bolívar, Diego Ibarra), tardaría cerca de 20 años en construirse en su totalidad. 

En estas dos décadas, el arte y la arquitectura se fusionaron en la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC), al punto que el campus fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en el año 2000.

Este campus posee 89 edificaciones, en los más variados y atrevidos diseños arquitectónicos, destinados a albergar nueve facultades y diversas dependencias administrativas y de investigación, servicios culturales, deportivos y hospitalarios para uso de una comunidad universitaria que ronda las 60 mil personas, más la población de usuarios de servicios y visitantes regulares.

Asimismo, cuenta con la colección “Síntesis de las Artes”, compuesta por obras de artistas nacionales e internacionales, incluidas “Pastor de Nubes”, de Jean Arp, y “Amphion”, de Henri Laurens. También destaca el monumental vitral ubicado en el hall de la Biblioteca Central, de Fernand Léger; la policromía de la Facultad de Arquitectura, de Alejandro Otero; y los “Platillos Voladores” (también llamados “Nubes de Calder”), una obra considerada la síntesis perfecta entre arte, arquitectura e ingeniería acústica.

Siglo XXI: resistencia y renovación

Sin embargo, con los años, y tras el progresivo deterioro del campus, el cual se evidenció con la caída de dos tramos del techo del pasillo 5 en 2020, el Estado venezolano se vio en la obligación de crear una Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV que le devolviera el brillo a este patrimonio.

Desde entonces, se han recuperado 686 salones, 234 laboratorios, 6 obras de arte, 615 oficinas, 495 salas de baño, 142 consultorios, 14 canchas, 13 auditorios, 13 anfiteatros, 4 edificios culturales y 1 deportivo, 9 gimnasios, 5 quirófanos y más de 160 hectáreas de paisajismo.

Además, se han utilizado 4.080 toneladas de asfalto, se han construido 102 rampas y se ha hecho mantenimiento y recuperación de techos internos en 220.812 metros cuadrados.

Celebrar los 304 años de la UCV es recordar que su historia no es lineal ni simple y, a su vez, rendirle un homenaje a todas las generaciones que han pasado por sus pasillos.

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